EDGARDO ANTONIO VIGO (La Plata - Argentina 1928 - 1997)

ACUSE DE RECIBO

G.E.MARX VIGO

El creador marginal ha enriquecido sus prácticas con la utilización de sellos postales de uso personal por él diseñados. Estos sellos poseen características que los emparentan con las estampillas postales oficiales pero a las que agregan valores insólitos puestos en marcha por los mecanismos creativos más cercanos al absurdo. Esta dinámica ha dado como consecuencia la apertura del ARTE POSTAL  que, en el caso de la estampilla creativa, se nos ofrece como broche final para redondear la atadura nostálgica con las piezas postales tradicionales.
La diversidad de sellos, su manufacturación, sus técnicas e imágenes demuestran una vez más como, pese al aparente agotamiento de ciertas tendencias "románticas" del arte, éste abre perspectivas de permanente recambio, por canales novísimos e inesperados que permiten practicar esa constante del ser humano que es la necesidad de crear.
Uno de los elementos fundamentales que hacen a todo acto creativo es, sin duda, el de su posibilidad comunicacional y los sellos postales creativos poseen esa condición casi diríamos en su misma naturaleza cultural. Sus multifacéticas motivaciones y formas de realización dan respuestas de todo tipo, testimoniando así, casi sin pretenderlo, la formación de cada autor, sus tendencias y teorías que algunas veces nacen de los clásicos movimientos de las artes contemporáneas.
A esta altura estamos en condiciones de proponer al análisis arracional de una FILATELIA CREATIVA MARGINAL Y PARALELA que ha comenzado a concretarse como contrapropuesta a la organización tradicional de estampillas en las colecciones estrictamente clasificadas según catálogos del tipo Ybert-Telier y Scott.
Toda referencia hecha al concepto de FILATELIA, implica un compromiso que revierte en una nueva definición terminológica. La única unión que se rescata entre el término convencional y su redifinición actualizada es la idea misma de juntar, que no es lo mismo que coleccionar. Juntar es la acción originalmente pura,  que no ha sido manchada por la organización institucionalizada por el interés "interesado del coleccionista al que consideramos un sujeto alienado que bulle en contradicciones ludico=especulativas.
El uso y la función no determinan la marginalidad de la estampilla creativa sino su transgresión flagrante al Reglamento de que hacen gala las Administraciones de Correo, como a la catalogación  que rige las colecciones filatélicas tradicionales.
Por su violación de origen, la estampilla creativa, nace del propio magma marginal y se segrega definitivamente de las ataduras clásicas y oficiales ante las que se debaten muchos practicantes del arte que suelen confundir a la AVENTURA  con el oportunismo.
Al descartar su utilidad, una vez negado el valor de franquicia se manifiesta su marginalidad intrínseca que  la inmuniza contra todas las manipulaciones espúreas que afectan las prácticas creativas más actuales.
La propuesta de la FILATELIA MARGINAL CREATIVA Y PARALELA  se mueve dentro del goce de juntar, sin orden preestablecido alguno, armar su presentación en forma personal y mostrar en  la INTIMIDAD un material que promueve una versión anárquica de una existencia que empieza y termina en cada pieza y que abre constantemente la perspectiva de seguir ampliándose sin ninguna obligación que regle la libertad creativa.
Se trata de juntar y hacer sin principio ni fin.
Esta posición "absurdamente utópica" del artista que establece una lucha humilde y bastante solitaria contra una organización tipificada abre, sin facilidades ni aplausos, los nuevos caminos para el redimensionamiento cultural.
En el caso de la FILATELIA MARGINAL este concepto queda suficientemente explicado desde el mismo momento en que todas las obras carecen de valor comercial y, en lugar de ser coleccionadas a la manera del archivista interesado en su venta, son objeto de un REJUNTE LIBRE que encuentra su justificación en el HECHO mismo de la CREATIVIDAD puesta en ACCION.

La Plata, 7 de enero de 1979