HUELGA DE ARTE 2000-2001

La huelga del arte

Clemente Padín (Montevideo, Uruguay)


Uno de los caminos que los artistas han elegido para enfrentar al sistema ha sido el de negarse a continuar alimentándolo con su trabajo y con su obra. Sus fundamentos nacen en una línea de acción que se inicia con los dadistas y continúa con la obra de algunos artistas geniales como Duchamp (que elige el camino de llamar arte a lo que se negaba como tal) y, sobre todo, a las tendencias radicales del Letrismo, movimiento artístico francés de los 40s. que pone el énfasis en la obra "total" valiéndose del lenguaje verbal que no sólo expresa ideas merced a la semanticidad del verbo sino que, también, lo diseña en razón de la visualidad de sus componentes mínimos, las letras.

También pasa por el Colegio de Parafísica y la fundación de la Internacional Situacionista y las consecuencias teórico-prácticas de las ideas de Guy Debord expresadas en su libro LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO, sin olvidar los "entierros" o "muertes" del arte que se suceden cada tanto tiempo. Tal vez, la primera vez que se habló de "huelga de arte" fue en un ensayo de Alain Jouffroy "¿Qué hacer acerca del arte?", publicado en Arte y Confrontación, New York Graphic Society, 1968. Allí, Jouffroy sostenía que:
"... la abolición del arte puede ocurrir en los tiempos actuales y el espacio de una situación pre-revolucionaria como la de mayo de 1968. Es esencial que la minoría defienda la necesidad de avanzar hacia la huelga de arte activa utilizando la maquinaria de la industria cultural hasta el punto de ponerla efectivamente en contradicción total consigo misma. La intención es cambiar la parte mas aventurera de la producción "artística" en una producción de ideas, formas y técnicas revolucionarias".

La propuesta era cambiar la producción material por la intelectual, algo así como sacarse un traje para ponerse otro. Sin embargo, la idea tuvo la virtud de impregnar el pensamiento de Gustav Metzger quien, escribiendo en el catálogo que acompañaba la exposición "Arte dentro de la Sociedad/Sociedad dentro del Arte" (ICA, Londres, 1974) convoca a los artistas a apoyar una huelga de arte de tres años entre 1977 y 1980. La idea era atacar la forma en que el mundo del arte estaba organizado sin cuestionar el estatus del arte; no obstante Metzger fue incapaz de encontrar apoyo para su plan, probablemente porque la mayoría de artistas carecen totalmente del sentido y el interés que les permita actuar solidariamente con otros.

Muchos de los "boicots" realizados por artistas intentando presionar a las instituciones para cambiar situaciones o para plantear cambios en las legislaciones en relación al mercado del arte, pudieran ser considerados dentro de este rubro. Así, la Huelga de Arte de Nueva York contra la Guerra, la Represión y el Racismo de Mayo de 1970 fue una coalición de artistas e integrantes de la comunidad del arte, como críticos, marchants, etc. Así, también la huelga y boicot a los Salones Nacionales de Pintura y actividades culturales oficiales llevada a cabo por los artistas latinoamericanos inmediatamente antes y después de los golpes del Estado de la década de los 70s. El boicot no cuestiona el arte en tanto institución al servicio del stablisment. Tampoco, escapa que la participación en tan loables disentimientos (contra la guerra, contra la arbitrariedad, etc.) contribuyeron a consolidar la postura privilegiada que esos artistas ocupaban dentro de la sociedad.

El segundo intento formal por declarar la huelga de arte surge en 1985, cuando el grupo Praxis propuso una huelga de arte de tres años, entre 1990 y 1993. Se planteó como un "rechazo de la creatividad". Praxis estaba interesado en dilucidar cómo los artistas habían creado identidades basadas en la supuesta "superioridad" de su "creatividad". De ahí a sugerir la abolición de la identidad del artista fue sólo un paso y surgen, lo que hoy son iconos visibles de este movimiento, Luther Blisset y Karen Elliot, entelequias creadas para cuestionar la "marca" del artista (su firma, la genialidad asociada a su nombre, el fetiche).

Lo mismo ocurrió con la revista SMILE que pudo ser editada por quien quisiera en cualquier parte del mundo. Idem con el NEOISMO, corriente artística sui generis, influenciada por el futurismo, el dadaísmo, Fluxus y el movimiento Punk nace al influjo de dos artistas correo, David Zack y Al Ackerman, a fines de la década de los 70s. Asociado al Neoismo aparece el PLAGIARISMO que apoya abiertamente la copia o plagio y el no-copyright. El propósito era "de que diferentes revistas y personas utilicen el mismo nombre, es crear una situación en la que nadie en particular sea responsable así como examinar de manera práctica las nociones filosóficas de occidente de identidad, individualidad, originalidad, valor y verdad".

En 1990 la huelga de arte era entendida como un medio para un debate crítico sobre el concepto del arte. Los participantes involucrados guardaron sus herramientas de trabajo y cesaron de trabajar, distribuir, vender o exponer por un período de tres años que empezó el 1° de enero de 1990, pero fueron tan pocos que su acción no forzó ningún cambio, salvo alimentar la tradición antagonista de algunos sectores de artistas contra el sistema.