EDGARDO ANTONIO VIGO (La Plata - Argentina 1928 - 1997)

LA ZONA VISUAL DE LA POESÍA ARGENTINA

Edgardo Antonio Vigo

De la revista "XUL" - Revista de literatura Diciembre de 1993, Buenos Aires - Argentina
 

Un taco de madera de cedro que permanece sepultado un año y se desentierra en presencia de una escribana que protocoliza el acta correspondiente, una ventanilla cuadrangular abierta en un cartón para mirar a través de ella y verificar que la tierra es cuadrada, un poema matemático constituido por un cubo aberrante que confunde sus planos y se corona en una aglomeración de números y letras residuales, una caja tipográfica con multitud de signo-cartoncillos de colores plegados artesanalmente para conformar sobre cualquier sustrato poemas individuales o colectivos, un sello circular que encabeza envíos postales en tanto reza "DESBORDE DEL BORDE VIGO", la edición de un álbum de estampillas en las cuales inscripciones, símbolos, trazos xilográficos, pictogramas y collages incentivan la marea de una filatelia marginal y creativa, la donación de una poesía proceso donde el lector se desvanece para convertirse en conformado activo de la obra...

Hay en estas figuraciones un ejercicio en desviación perpetua. En cada una de sus fugas nada se engloba, nada se comprende en lo previo o lo otro, nada sufre la arrogancia que desdice a lo diferente o lo anula sin el menor escrúpulo, como si las presencias que éste encendiera, en su oportuno aparecer, fuera el más anodino, el más nimio de los objetos.

Imposible elevar una consideración coherente de una obra que no se reduce entre sus bordes. Imposible construir la astucia de una teoría o el parco imaginario de alguna tendencia. Todo discurso de sustentación, todo intento por perfilar este drama de las formas, toda insistencia en la detección, a diestra y siniestra, de sus "síntomas" o su "carácter", no habría más que revelar un empobrecimiento brusco ante aquello cuya iluminación consiste, precisamente, en la ausencia de un sustrato de razones, en la dichosa indefensión de una epistemología propia.

Aun el estilo, la identidad de un autor por la cual estos poemas podrían todavía reunirse, aún este modo presupuesto y cobarde de salvar las apariencias, sufre bajo tal despliegue de anomalías el desastre con que corona cualquier salto inconcebible: obras que no conllevan la huella o la impronta que las asocie a una trayectoria, anterioridad que no se materializa, presunto eco que la "aberración" de la poesía emplaza en principio.

No queda, sobre las retóricas de la letra y las emblemáticas de la imagen, o sobre tanta fe consignada en algún creador-origen, más que ese funcionamiento marginal y perverso a la legitimidad con que insiste toda realidad entrañada de poesía: ella no pide más que su mostración pura, la impresión retadora de su sola presencia.

Aquello que hubiese podido ser consignado como manifestaciones multimedia, instalaciones, performances, poemas visivos, arte correo o saga ecológica; como arte conceptual o como poesía  neoconcretista, o como experimentalismo a ultranza, o como happening o body-art, o aun como afirmación de tal valor o negación de aquel otro, se presenta ahora simplemente como poesía, y no hay como éste vocablo más indefinido, más extraño a una referencia acordada y a su correspondiente ley de sustentación.

Ofrecer todas las representaciones como poemas, sin hacer determinación alguna sobre los fines perseguidos y los medios para lograrlos, sobre el soporte material empleado o el halo filosófico que las comprende, es decir, sin convocar al mundo fragmentado en disciplinas a una nueva y más especial partición de la disciplina arte, llama a dejarnos al fin ante las cosas con su magnitud sin paréntesis, en su juego que no participa del reaseguro de una oferta ejemplar.

Edgardo Vigo: entre la huella imposible y los vaciados, nada más que poesía.

Edgardo Vigo nació en la Plata en 1928. Publicó Poemas Matemático Barrocos (París, 1965) y  De la poesía-proceso a la poesía para y/o realizar (1970). Fundó y dirigió la mítica revista Diagonal Cero, que durante los 60´y 70´albergó y dio a conocer todo tipo de expresiones de lo que aquí se da en llamar la Otra Poesía.