Historia Ilustrada de DADA


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ZÚRICH


Zúrich, febrero de  1916
Emmy Hennings y Hugo Ball delante de “la Lechería”, la Taberna holandesa en Spiegelgasse número 1, un par de días antes de la inauguración de la Taberna de Artistas Voltaire. En la pared el cartel de Marcel Slodki que anuncia el Cabaret, a la derecha Lenin de incognito, sin perilla, camino de su apartamento en Spiegelgasse, 14.

En el Cabaret Voltaire, el público se apuntaba en una lista para recitar un poema, cantar, en este caso vemos un comerciante de vinos de Berna que toca una canción en el piano. Hans Arp pintó las paredes de  azul y el techo de negro, colgaban algunos cuadros de Marcel Janco en la pared y en las mesas había platos con huevos duros. El poeta alemán  Klabund (Alfred Henschke), que anteriormente había compuesto poemas patrióticos, ahora pasaba un tiempo en sanatorios suizos debido a las secuelas de una tuberculosis, escribió un poema sobre el Cabaret que en su última estrofa dice así:
Un poeta alemán canta francés,
El rumano suena siamés. 
Florece el arte ¡Aleluya!
Un suizo hubo acaso en la bulla
El suizo es J.C. Heer (Jacob Christoph Heer). Cuenta Emmy “fue nuestro fiel huésped, casi todas las tardes barría con su capa macferlán, mirando alrededor, un número de vasos de la mesa, que él siempre pagaba a gusto”. En la imagen: Al piano, comerciante de Berna, debajo dos mujeres desconocidas, Emmy Hennings, Tristan Tzara, Klabund, J.C. Heer y Hugo Ball.

Fotografía del fotógrafo que fotografía a Emmy Hennings y Hugo Ball

La siguiente escena; Zúrich, Cabaret Voltaite, 1916, un pequeño escenario, un hombre delgado y alto, serio, todo vestido de negro, sentado frente a un viejo piano vertical, empieza con los compases de “So leben wir” (Así vivimos), una versión tabernera de la vieja marcha militar Der alte Dessauer, que a su vez viene de una canción italiana con la que fue recibido Leopoldo I en Turín en 1705. 
“Así es como vivimos, todos los días, bebemos en buena compañía, por la mañana brandi, en el almuerzo cerveza y por la noche con las chicas en el barrio nocturno” , en 1916 los borrachos habían cambiado las cantinas por las trincheras. Hugo Ball toca los primeros compases y aparece en el escenario una mujer, delgada, bajita, débil,  “labios pintados de rojo, los grandes ojos rodeados de oscuro color... y canta con el rostro inmóvil con alegre, suave voz desgarradora” el poema de Hugo Ball, Totentanz (Danza de muerte), un duro alegato contra la guerra.
Cuando finaliza la canción Emmy va de mesa en mesa vendiendo una postal con el poema impreso.


Así morimos nosotros, así morimos
y morimos todos los días,
porque tan cómodo se puede morir.
Por la mañana aún en sueño y ensueño,
Al mediodía ya tarumba,
De tarde ya bien abajo dentro de la tumba.

La batalla es nuestra casa de tolerancia,
de sangre es nuestro sol,
muerte es nuestro signo y contraseña.
A niño y  mujer abandonamos:
¡Qué nos pueden importar!
¡Si solo en nosotros podemos confiar!

Así asesinamos nosotros, así asesinamos
Y asesinamos todos los días
A nuestros camaradas en la danza de la muerte.
¡Hermano, desperézate ante mí!
¡Hermano, tu pecho!
Hermano, tú que a caer y morir vas derecho.

Nosotros no murmuramos, ni refunfuñamos,
Nos callamos todos los días
Hasta que de la articulación se tuerce el ilíaco.
Duro es nuestro lecho,
seco el pan nuestro,
el buen Dios sucio y sangriento,

Te agradecemos, Te agradecemos,
Señor Kaiser la gracia
De habernos elegido para morir.
Duerme Tú, duerme suave y silencioso,
Hasta que te despierte
Nuestro pobre cuerpo, que cubre el césped.


Vira Magadino, 1916
El Cabaret Voltaire cerró a principios de julio de 1916. En agosto Emmy Hennings, su hija Ammelie y Hugo Ball se marcharon a Vira-Magadino cerca del lago Locarno. Tzara escribió varias veces a Ball para que regresaran. Ball y Hennings no tenían dinero y Tzara había dejado de recibir dinero de su familia en Rumanía.
Ball regresó a Zúrich el mes de octubre, todos eran pobres y estaban desesperados, pero Dada resurgió de las cenizas en la Galerie Dada.

Cafe de la Terrasse, Zúrich, 15 de septiembre de 1916
Hans Richter cuenta que en septiembre de 1914, “teniendo en el bolsillo mi cédula de movilización para incorporarme al ejército, mis amigos organizaron una reunión de despedida. Entre ellos se encontraban los dos poetas, Ferdinand Hardekopf y Albert Ehrenstein … y para darme ánimos Ehrenstein me hizo una proposición, -si para entonces los tres estamos con vida, démonos cita el 15 de septiembre de 1916, es decir dentro de dos años a las tres de la tarde, en el Cafe de la Terrasse en Zúrich-”. A las tres de la tarde del 15 de septiembre acudió a la cita al Cafe de la Terrasse y allí estaban sus amigos, unas mesas más allá estaba Tristan Tzara y Marcel Janco, después de las presentaciones Richter se incorporó al Cabaret Voltaire.
Tzara detrás del bebedor de cerveza, Janco detrás de la mujer, mirando hacia ellos Richter, y a su lado con sombrero  Hardekopf, a la derecha de pie Ehrenstein.

Zúrich, 1916
En Historia del dadaísmo, de Hans Richter, en el capítulo Vida privada en el Cafe Odeon, leemos lo siguiente: “Por supuesto, a veces surgían complicaciones; por ejemplo, Emmy Hennings no llegaba a decidir si al fin y al cabo no debía preferir el bello y fogoso español del Vajo (Julio Álvarez del Vayo), a Ball. Este los perseguía con un revólver en el bolsillo (según Emmy ) y los dos enamorados vinieron a esconderse en mi departamento, donde escaparon por muy poco a Ball. Como Emmy era incapaz de tomar una decisión por sí misma, Tzara y yo nos reunimos a fin de deliberar con respecto a esta discordia y por fin logramos convencer a Emmy que volviera junto a su triste caballero Hugo. Poco después se casaron.”
  Emmy Hennings, al fondo Hans Richter y Hugo Ball.

Marietta di Mónaco, muniquesa, huérfana, de muy joven ya vivía con la bohemia de la ciudad, modelo de pintores recitaba poemas de Christian Morgenstern. En 1913 actuaba en el Cabaret Simplicissimus, el “Sipl” donde actuaba Emmy Hennings, allí conocería a Erich Mühsam, Klabund, Emmy y Hugo Ball. Apareció por el Cabaret Voltaire desde el principio, Klabund (en la imagen detrás de ella), le dedicó varios poemas y tituló con su nombre una novela. Christian Schad pintó un retrato de Marietta que vemos en el suelo debajo de la escalera.br> En el Cabaret recitaba poemas de sus amigos y parodiaba al poeta nacionalista Ludwig Ganghofer que en esos años escribió un gran número de poemas y canciones de guerra, era el escritor favorito del Emperador

Galerie Coray, Zúrich, enero de 1917. El Cabaret Voltaire cerró en julio de 1916, Ball y Hennings se retiraron a Vira-Magadino, todos estaban empobrecidos o enfermos. Tzara convence a Ball para que regrese a Zúrich ese otoño. En enero de 1917 montan la primera exposición Dada en la Galerie de Han Corey, que en marzo se convertiría en la Galerie Dada hasta el mes de julio, estaba situada en un segundo piso, encima de la fábrica de chocolate Sprüngli, en la Calle de la Estación, una buena zona comparado con la situación del Cabaret Voltaire. Se hicieron listas de invitados, se imprimían invitaciones y cobraban una entrada, de esta forma se libraron de los noctámbulos y estudiantes y se dirigieron a un público de pago que apreciaba y compraba arte. Los meses que duró se hicieron exposiciones con Sturm de Berlín, los Futuristas, conferencias sobre Kandinsky…. Tzara, Ball y Janco. Al fondo los nuevos y distinguidos clientes, entre ellos; Hans Richter, Sophie Taeuber y Hans Arp.

Walter Serner, Tristan Tzara y Hans Arp en Zúrich, enero de 1917 en la Galerie de Han Corey, que en marzo se convertiría en la Galerie Dada hasta el mes de julio, en la Calle de la Estación. Serner, “moralista, nihilista, desarraigado...alto, elegante, con ropas desgastadas, con monóculo o lentes, Tzara y Huelsenbeck que siempre usaban monóculos, no podían competir con él, su monóculo era natural” , se integró en el Grupo Dada de Zúrich a finales de 1916, cuando Ball aún estaba ausente después de cerrar el Cabaret Voltaire el mes de julio para incorporarse de nuevo en la Galería Dada. Aunque Serner había vivido en Zúirich desde 1914, huyendo de la justicia alemana ya que había ayudado a desertar del ejercito alemán a Franz Jung con un certificado falso, no se acercó a los Dadistas hasta más tarde. Colaborador habitual de la revista de izquierda Die Aktion en Alemania, en Zúrich colaboró en The Mistral que llevaba como subtítulo “Literary War Magazine”, para fundar su propia revista Sirius de literatura y arte. Escribió junto a Tzara un manifiesto Dada en 1918 y publicó en 1920 el Manifiesto Dada Letzte Lockerung (última relajación), su obra más conocida es el Manual para embaucadores. Murió en plena segunda guerra mundial , después de pasar por el gueto de Praga fue deportado y fusilado en Bosque de Biķernieki de Letonia en 1942.

Picabia  en Zúrich, enero 1919
Después de una larga correspondencia con Tzara, Picabia por fin viaja a Zúrich en enero de 1919.  Arp y Tzara visitaron a Picabia en su hotel, y cuenta Arp: “Cuando llegamos, estaba ocupado diseccionando un despertador despiadadamente, fue despiezándolo hasta encontrar el muelle, y lo arrancó con gesto triunfal. Interrumpiendo este trabajo un momento, nos saludó y enseguida imprimió en trozos de papel (en la imagen en la colcha) las ruedecillas, el muelle, las agujas y otras piezas secretas del reloj. Después las unió con líneas y acompañó el dibujo con comentarios que daban fe de un raro ingenio muy alejado del mundo de la estupidez mecánica”.
En la imagen de izquierda a derecha; Arp, Picabia y Tzara, que lleva en la mano un ejemplar de la revista Dada 4-5 mayo de 1919 con el dibujo de Picabia

El 9 de abril de 1919, se celebró el último evento Dada en Zúrich en la espaciosa sala de conciertos Kaufleuten. Se leyó un poema simultáneo de Tzara con veinte actores. Walter Serner pronunció una conferencia que cabreó al público y las alumnas de la Escuela de Danza de Laban bailaron coreografías abstractas. Después el grupo inicial se fue disolviendo, y Tzara para que no desapareciera Dada de la escena suiza, inventó una noticia falsa; envió a todos los periódicos de Suiza una nota de prensa, primero un avance informativo, “Un duelo sensacional... Ayer tuvo lugar un duelo a pistola en el Rehalp, cerca de Zúrich entre Tristan Tzara conocido fundador de Dada y el pintor dadaísta Hans Arp, se dispararon cuatro balas, y la cuarta rozó ligeramente a Arp en el muslo izquierdo .... Picabia había venido desde París para actuar como padrino de Arp y que para Tzara desempeño el escritor suizo J.C. Heer”. La mención de Heer (Jakob Christoph Heer 1859-1925) dio verosimilitud a la noticia, pues era un personaje muy respetable y se hizo muy famoso después de este suceso. 

Hans Richter en su historia de Dadá explica el final de Dadá en Zúrich, la velada en la Saal zur Kaufleuten el 9 de abril de 1919. En esta velada pasaron por la sala los pocos que quedaban en Zúrich; Tzara, Arp, Richter, acompañados además de Susanne Perrotet, Viking Eggeling, Käthe Wulff, Hans Heusser, y Walter Serner, que vemos en esta postal leyendo su manifiesto Dadá “Letzte Lockerung“algo así como „la última relajación”.
“Primero transportó a escena un maniquí de sastre sin cabeza; luego fue en busca de un ramo de flores artificiales. Se las dio a oler al maniquí en el lugar donde debía estar la cabeza y depositó el ramo a sus pies. Por último trajo una silla... sentado de espaldas a la concurrencia... comenzó a leer extractos de su Letzte Lockerung (en el suelo a la derecha del maniquí), la profesión de fe anarquista Dadá. ¡Por fin! Eso era exactamente lo que el público esperaba. La tensión que había en la sala se hizo insoportable. Primero se hizo el silencio...“
Después empezaron los gritos, insultos, el tumulto y el caos, después de una pausa de veinte minutos, siguió la representación sin problemas. "...los rostros contraídos por la cólera se distendieron al comprender que lo monstruoso no estaba sólo en los desafíos de Serner sino también en los accesos de furor de los provocados... quienes de ese modo habían proporcionado el material que Serner necesitaba para llevar a cabo su hazaña literaria“

1919, Berna (Suiza), Walter Benjamin en el domicilio de Emmy Hennings y Hugo Ball.
Benjamin sostiene en la mano el álbum Le practicien industriel del ingeniero francés Stanislas Petit, editado en París en 1870, que muestra una máquina de vapor de dos cilindros, Picabia pintó un oleo en 1916 copiando la imagen que tituló Fille Née Sans Mère.
El grupo dadaísta de Zúrich empezó a menguar después de cerrar la Galería Dadá. Tzara publicó la revista Dadá en 1917 y empezó a cartearse con Picabia. Conectaron enseguida como dos almas gemelas y aprovechando que Picabia estaba en Suiza “curándose” se acercó a Zúrich. La escena del encuentro en el hotel con Tzara y Arp ya la hemos contado en estos relatos. Picabia estuvo unas semanas y Tzara le propuso hacer circular sus obras entre los marchantes suizos, y además publicó un libro de Picabia en Lausana, un poemario con dibujos con el título de Fille Née Sans Mère, igual que el cuadro mecanomórfico, Aquí es donde entra en escena Walter Benjamin, que en 1917 medio huyendo de Alemania para no hacer el servicio militar se instala en Berna para hacer el doctorado en la universidad, que defendió en junio de 1919 con una nota Summa cum laude, a pesar de esta nota no fue admitido como profesor por su origen judío. Benjamin vivía cerca de Emmy Hennings y Hugo Ball por lo que conectaron enseguida, Emmy estaba escribiendo su novela-autobiográfica “Cárcel” y Hugo trabajaba primero como autor y después como director de publicaciones en la Freie Zeitung una revista que salía dos veces a la semana. Es de suponer que ambos comentaron con Walter sus aventuras dadaístas de Zúrich y su correspondencia con Tzara, nuevo agente de Picabia, y aquí surgió la idea de comprar el lienzo Fille Née Sans Mère, pero al final no prosperó este encargo y acabó comprando en 1921 el dibujo a tinta china y acuarela Angelus Novus que Paul Klee había pintado en año anterior.
El título de este dibujo que nos remite a la leyenda judía originaria del Talmud, sirvió de inspiración para Benjamin para su teoría del “Ángel de la Historia”, una visión pesimista del devenir de la humanidad.

Hugo Ball empezó a traducir al alemán del francés cartas y parte de la autobiografía de Bakunin y otros documentos en 1914, el 1916 llevaba dos tomos escritos, pero fue después de abandonar Zúrich, agotado de la movida Dadá que concluyó sus escritos.
Entre otros lugares en los que se instalaron Emmy Hennings, su hija Annemarie y Hugo Ball fue esta cabaña para vacas en Vallemaggia , valle alpino del río Maggia en Tesino, el cantón de habla italiana en Suiza, sin habitaciones, ni muebles, ni mesas ni sillas, solo el heno para dormir, transportando montaña arriba “un cesto lleno de filosofía alemana, alimentos, vestidos, máquina de escribir, cacharros de cocina y molinillo de café” Aquí finalizó el libro de Bakunin que nunca pudo publicar, se ha editado en 2010 con el título Michael Bakunin, Ein Brevier Sämtliche Werke und Briefe . Cuando se les acabó el dinero fueron andando hasta Ascona, y Ball después marchó a Berna en busca de trabajo.

En junio de 1916, cuatro meses después de inaugurar el Cabaret Voltaire, la estrella abandona Zúrich. Emmy Hennings se instala en Lucerna, allí intenta vender sus poemas en las terrazas de los cafés, algunos consigue escribirlos a máquina en una tienda de máquinas de escribir. Le pide a Hugo por carta que se reúna con ella, que venda su ropa pero no la máquina de escribir.
Pero Hugo Ball aún en Zúrich escribe en su diario la vigilia de San Juan como aparece en el escenario con el traje de obispo y el gorro de chamán recitando Gadji beri bimba. Emmy desde Lucerna envía otra carta en la que le cuenta que están evacuando a muchos soldados heridos en barco (la ciudad da al Lago de los Cuatro Cantones), habló con uno que ya no tenía ojos que decía “ya crecen de nuevo, casi lo puedo sentir”, Emmy ve por primera vez los estragos de la guerra, decenas de jóvenes heridos que regresan a sus aldeas. De nuevo le pide a Ball que se reúna con ella, como así ocurrió pues la últimas entradas en su diario en el Cabaret Voltaire son del 23 y 24 de junio.. “He inventado un nuevo género de versos, versos sin palabras”
“Con este tipo de poemas sonoros se renunciaba en bloque a la lengua que el periodismo había vuelto corrupta e imposible”. Emmy posa con un grupo de camilleros

En 1933 hacía seis años que había fallecido Hugo Ball. Hitler llegó al poder el 30 de enero y con él llegó el terror en Alemania. Erich Mühsam fue detenido en las redadas masivas que se hicieron a partir del 27 de febrero tras el incendio del Reichstag.
En noviembre de 1933 Emmy Hennings escribió una carta a Hermann Hesse pidiéndole que desde Suiza (Hesse era ciudadano suizo desde 1924) solicitara a las autoridades alemanas la liberación de Mühsam y lo expulsaran a Suiza para no regresar nunca a Alemania. Ella había oído hablar de este tipo de peticiones, pero las autoridades del III Reich no iban a liberar a alguien que llevaba desde 1902 atacando al estado, el propio Goebbels había dicho de él que era “ un judio rojo que había pervertido a Alemania”. Emmy Hennings viajó en abril de 1934 a Alemania con la intención de visitarlo en el Campo de Concentración de Oranienburg, cerca de Berlín. Sin conseguirlo. (en la imágen). La Noche de los Cuchillos Largos (Röhm Putch) 30 de junio a 1 de julio, las SS (Policía política entre otras cosas) ocuparon el Campo y asesinaron a buena parte de las SA (organización paramilitar Nazi), a Mühsam lo asesinaron el 10 de julio junto otros prisioneros y el 13 cerraban el Campo.

PARíS


PARÍS
Invitado por Picabia, el deseado y esperado Tristan Tzara llega por fin a París procedente de Zúrich el 17 de enero de 1920. El equipo directivo de la revista Littérature, Louis Aragon, André Breton y Philippe Soupault están a punto de llegar en el coche de Picabia. Enseguida organizaron el primer acto Dada, le Premier Vendredi de Littérature, que tuvo lugar el 23 de enero. A raíz de este espectáculo se añadieron al grupo; Paul Éluard, Théodore Fraenkel, Paul Dermée, Céline Arnauld y Georges Ribemont-Dessaignes que serán los protagonistas de Dada en París.

DADA Festival at the Théâtre de l'Œuvre on 27TH March 1920.
Festival Dada en el Théâtre de l'Œuvre el 27 de marzo de 1920 Izquierda: Lienzo de Picabia con un mono disecado enganchado; Retrato de Cézanne, Retrato de Rembrant, Retrato de Renoir. Centro: André Breton de hombre-anuncio  leyendo el Manifiesto Canibal de Picabia. Derecha: Georges Ribemont-Dessaignes toca notas al azar en un piano.

París, 26 de mayo de 1920.
De izquierda a derecha: Tristan Tzara, André Breton, Céline Arnauld, Paul Dermée, Philippe Soupault, Paul Eluard, Georges Ribemont-Dessaignes y Benjamin Péret. Velada Dada en la Sala Gaveau con un guion de Tzara. Los anuncios  previos habían prometido que los dadaístas iban a cortarse el pelo en escena, estaba prevista la Sinfonía de Vaselina de Tzara interpretada por veinte personas, unas piezas de Ribemont-Dessaignes y The American Nurse de Picabia, que constaba de “tres notas repetidas hasta el infinito”, también un combate de boxeo sin dolor y al final se mostraría el sexo de Dada. El público quedó horrorizado y tiró tomates y huevos al escenario, la familia Gaveau, acostumbrada a escuchar a Bach en su impresionante órgano se quedó en blanco. Todo París estaba en la sala, la velada Dada parecía una obra de aficionados con “algunas obscenidades escatológicas que parecían recitadas por escolares, unos muchachitos pálidos” (según el crítico de L’ Echo de París).

Exposición de Picabia en la Galerie Povolozky el 17 de diciembre de 1920. En la imagen vemos al fondo a la izquierda a Darius Milhaud y Jean Cocteau, detrás de ellos Tzara. Grupo; en primer término a la izquierda; André Germain, y de izquierda a derecha en la última fila: Pablo Picasso, Marie Laurencin, Georges Ribemont-Dessaignes, Stephen Vincent Benét y Raymond Duncan. Fila del medio: Francis Picabia, André Breton, Max Morise y  Louis Aragon, y en la fila inferior, la novia de Breton; Simone Kahn y Roland y Colette Tual Picabia invitó al “todo París”, vinieron tanto los amigos como los enemigos. En el programa: música con la Jazz-Band Parisien de Jean Cocteau, Georges Ribemont-Dessaignes dará una conferencia sobre arte y Tristan Tzara leerá (lo vemos encima de una mesa) el Manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo, en que está incluido el texto “Como hacer un poema dadaísta”. Habrá Whisky, te y agua.

8 de la tarde en la Avenue Kléber, 2 de París del 2 de mayo de 1921, René Hilsum en su librería Au Sans Pareil (Sin igual), espera a sus colegas dadaístas para el vernissage de la primera exposición de Max Ernst en Francia.
Ernst no pudo acudir porque le negaron el visado por sus actividades dadaístas en Colonia, la exposición se anunciaba como “más allá de la pintura.. dibujos republicanos mecanoplásticos, platoplásticos, pintopintura anaplástica anatómica antizímica aerográfica antifonarias y al aerosol”, algo nunca visto en París. “En la inauguración de la muestra, los dadaístas presentes en la galería empezaron a comportarse de manera deliberadamente idiota... dos de ellos se daban la mano una y otra vez, otro anunciaba a gritos como en una subasta el número de perlas que llevaban las mujeres del público, Breton mascaba palillos, todos iban de negro...” al final se hicieron una fotografía en la puerta Philippe Soupault en lo alto de la escalera sosteniendo la bicicleta, Bretón subiendo, Jacques Rigaut colgado boca abajo, René Hilsum, Benjamin Péret y Serge Charchoune de pie.
La obra de Ernst causó una gran impresión en Breton, que hizo una introducción al catálogo, y vio en ella el principio del surrealismo, que tres años más tarde se impuso a Dadá.

El proceso a Maurice Barrès, el principio del fin de Dada en París.
Louis Aragon, Pierre Deval, André Breton, Tristan Tzara, Philippe Soupault, Theodore Fraenkel, "Maurice Barrès,” Georges Ribemont-Dessaignes Benjamin Péret, Jacques Rigaut. Una noche algunos dadaístas reunidos en un café en el Boulevard de Montparnasse  hablan y discuten sobre accidentes, robos y crímenes de la semana y de pronto surge una animada discusión acerca de Barrès (Barrès es un personaje muy influyente de la derecha nacionalista, tradicionalista y militarista, máximo exponente del yoísmo y antisemita en la Francia de entreguerras). Como en la discusión no se pusieron de acuerdo, se decidió ampliar el debate y nombrar un tribunal para hacer un juicio a Barrès, se nombró un presidente (André Breton),  dos asesores (Theodore Fraenkel y Pierre Deval), un fiscal (Georges Ribemont-Dessaignes), Louis Aragon y Philippe Soupault se declararon dispuestos a defender Barrès.
El 13 de mayo de 1921 se constituyó el Tribunal Revolucionario Dada, el presidente, fiscal y los abogados llevaban un guardapolvo blanco y unos birretes rojos para el Presidente y el fiscal y negro para los abogados. El juicio se celebró en el comedor de la Sociedad Científica del número 8 de la Rue Danton en París. Como Barrès no quiso acudir al juicio, se le representó con un maniquí. Actuaron como testigos Tzara, Péret, Drieu la Rochelle, Jacques Rigaut.  Péret disfrazado de soldado y hablando con fuerte acento alemán fue el principal testigo de la acusación. Actuaron como jurado doce miembros del público. Las Actas de acusación y los interrogatorios fueron publicados en el número 20 –agosto 1921 - de la revista Littérature que editaba Luis Aragon.
Después de dos semanas Barrès fue condenado por “Delitos contra la seguridad del espíritu” a 20 años de trabajos forzosos. Cuentan que Barrès se ausentó de París durante esta época, ya que la prensa informaba periódicamente de las sesiones de este juicio ficticio. Pero todo este evento marcó una discrepancia significativa entre, por una parte,  los líderes de la revista Littérature (Aragon, Breton y Péret) y por otro Tazara y sus amigos que rechazaban cualquier forma de justicia, incluso la organizada por Dada.
image: http://www.e-skop.com/

Agosto 1921, Max Ernst y Louise Straus Ernst convocan un encuentro Dada en el Tirol (Tarrenz, Austria). Acuden Tristan Tzara, Hans Arp y André Breton que aparece más tarde. El trio inicial edita la que consideran será la última publicación Dada, que lleva por título “Dada en el Tirol al aire libre de la guerra de los cantantes”, que sostiene Louise en la imagen. En la portada debajo del título, que está escrito con letras al revés, se puede apreciar el collage de Ernst; “Preparación de pegamento a partir de huesos”.
De izquierda a derecha: Tristan Tzara, André Breton, Hans Arp y Max Ernst, en la escalera Louise Straus Ernst.

Otoño 1921
Tristan Tzara recitaba en el Cabaret Voltaire “El soldado”, un poema de Max Jacob (sentado junto Tzara)  del libro La Côte, que dice “Adieu ma mère, adieu mon père...”, todos se enamoraban de ese pequeño rumano recitando en francés. En el instituto estudió filosofía y posteriormente se matriculó de filosofía y matemáticas. Tanto Hugo Ball como Tzara habían leído a Nietzsche, Dada tenía una dimensión filosófica. Cuando Tzara estaba en París, Jacob escribió ; “Naisance de un poète romain Tristan Tsara qui écrit dans ce style Tsara! Tsara! Tsara! Tsara! .. Thoustra” en alusión al libro de Friedrich  Nietzsche “Also sprach Zarathustra. Ein Buch für Alle und Keinen” (Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie)

Philippe Soupault en el metro de París, otoño 1921
Guillermo de Torre, poeta y crítico literario, impulsor del Ultraismo publicó en 1925 “Literatura Europea de Vanguardia” (Madrid, Rafael Caro Raggio, Editor). En el capítulo dedicado a Dada nos cuenta una anécdota desconocida y nada creíble ocurrida en el otoño-invierno de 1921 en París (entre el proceso de Barrès y el Congreso de París, que supuso el fin del dadaísmo en Francia), en la página 197 dice que Soupault en un informe confidencial, revela lo siguiente: “...los dadaístas trabajaron más silenciosamente y hasta decidieron inaugurar una acción secreta... imponer a todos los recuerdos de una ciudad la palabra Dada; más de diez millones de billetes de Banco fueron cubiertos por una inscripción Dada. Fueron alquilados varios hombres para fijar sobre todos los muros, durante la noche, la palabra Dada. Durante más de dos meses todas las carteleras, vieron florecer, entre la selva de los affiches, esta misma palabra...”

Man Ray no llevaba ni seis meses en París, cuando los dadaístas parisinos le organizaron una exposición (diciembre 1921) en la Librairie Six, que Soupault había abierto recientemente. Mientras Man Ray colgada sus obras en las paredes, entró un hombre que hablaba un excelente inglés (Man Ray apenas hablaba francés), este hombre resultó ser el compositor Erik Satie. Los dos salieron a tomar algo y por el camino pasaron delante de una ferretería, y con la ayuda de Satie, Man Ray compró una plancha, tachuelas y pegamento para pegar las tachuelas. Una vez pegadas en el centro de la plancha fotografió este nuevo objeto y se lo regaló a Soupault, a esta pieza la llamó Cadeau (Regalo).. Mientras Man Ray estaba de compras, Tzara y los demás dadaístas llenaron la sala de globos de forma que las obras quedaran ocultas y a una señal convenida en la inauguración, fueron descubriendo las obras reventando los globos con cigarrillos encendidos.

Breton ataca a DADA, 6 de julio de 1923
En el teatro Michel de París, Gran función DADA, con música de Satie, danzas con vestuario de Sonia Delaunay, decorados de van Doesburg y Granovsky, películas de Hans Richter y Man Ray, poemas fonéticos de Illiazde y en el centro de la velada la pieza de Tzara, El Corazón a Gas. Pero cuando empieza El Corazón, Breton y Péret suben al escenario (momento que recoge la imagen) y de improviso empiezan a dar bastonazos a los actores, que trabados en sus trajes de Delaunay, hechos de cartón rígido, no pueden huir, Breton le rompe el brazo a Pierre de Massot (con disfraz y sombrero), Péret intimida al público, se les une Aragón, pero el público por fin reacciona, los apalea y los arrastra hacia la calle.

Sala de espera del estudio de fotografía de Man Ray. De izquierda a derecha: Le Corbusier, detrás Fresh Widow  de Duchamp, Antonin Artaud. Dentro  de pie Man Ray y sentado André Breton, Coco Chanel, Ernest  Hemingway, Pablo Picassso, Luis Buñuel, Jean Cocteau y Tristan Tzara

Man Ray prepara el temporizador de la cámara para hacer una foto de grupo desde las cajas de Persil de unos cuantos expatriados estadounidenses en la salida del Jockey Club de París en noviembre de 1923. Fila superior; entre otros; Bill Bird a la izquierda, Smith, Les Copeland, Hilaire Hiler y Curtiss Moffit. Fila del medio: Kiki de Montparnasse, Martha Dennison, Jane Heap, Margaret Anderson y Ezra Pound. Fila inferior: Mina Loy, Tristan Tzara y Jean Cocteau.

Picabia y Rene Clair idean una especie de sainete, un pastiche de drama burgués. En la navidad de 1924 Picabia invita a las hermanas Tilia y Bronia a la representación del ballet dadaísta“Relâche”, que incluyó la proyección de la película de Clair “Entreacte”, y allí presentó a las hermanas a Clair, este se enamoró perdidamente de Bronia (se casó con ella más tarde) y realizaron una especie de Cine Sketch partir del cuadro de Cranach Adan y Eva. Aquí vemos a Picabia, Duchamp que hace de Adan y Bronia Pelmutter de Eva.